20 de Abril de 2014: Subes y bajas

Domingo de Resurrección, fecha marcada en todos los calendarios cristianos, pero también en el calendario ciclista de algunos componentes del Club de Cabanillas. Nos hemos reunido en la plaza a las 9:00, como siempre, Fernando Díaz acompañado de su hijo Luis, Juan, Javier del Rey -que pese a la Resurrección, él sigue con su vestimenta de luto-, Diego “Bárbaro”, los Césares, Raúl, Osquillar, Victorino, Rafa, Quique “Pastillas”, José Luis y servidor.

Empezamos, al igual que el viernes pasado, yendo hacia Tórtola, pero, nada más salir, Víctor se da cuenta que ha olvidado su chubasquero en el banco de la plaza y retorna para recuperarlo, ya no le veremos hasta Humanes, porque ha optado por el camino más corto.

José Luis y Rafa no tienen muchas ganas, necesitan calentar primero y cortan el grupo con su paso más lento, por lo que, hasta el desvío a Fontanar no conseguimos ir todos agrupados.

En Tórtola, para no repetir la pasada ruta, giramos a la derecha, sentido Torre del Burgo. Esta carretera no es del agrado de todos de los componentes del grupo y se oye alguna que otra queja, las excusas se dirigen al tráfico: “que si hay muchos coches”, “que si van muy deprisa”…, pero el motivo de fondo es que es un continuo rompepiernas y esto no nos gusta nada, para colmo no hay manera de ir en grupo, porque hay al que se le atragantan los repechos y también está el que está deseando que la carretera se ponga para arriba para lanzar su ataque, lo que se traduce en que, en la recta inmediatamente anterior a Torre del Burgo, un grupo que no llega a 15 miembros, ocupa unos 500 m de carretera.

Pero, al cambiar de carretera para ir hacia los pies de La Muela, la cosa no mejora, no sólo sigue siendo un recorrido plagado de subes y bajas, sino que, el viento que antes nos ayudaba, ahora entra lateral y comienza a entorpecer la progresión del grupo por el campo alcarreño. La suerte es que el café está cercano y eso produce una relajación en nuestras mentes al menos, porque lo que es en las piernas…, y si no, que se lo digan a Luis, que a esas alturas va pagando la dureza del recorrido y le cuesta no quedarse del grupo, aunque siempre va acompañado de Fernando, ya lo dice el refrán: “Las penas con padre son menos” ¿o no era así?

En Humanes hoy el churro va acompañado de un pinchito de tortilla de patatas, que es recibida con agrado por los allí reunidos. Víctor, que nos estaba esperando, nos comenta cómo ha sido el olvido del chubasquero y, como ya lleva un rato en el bar, nos azuza para que nos pongamos pronto en marcha. Así que le hacemos caso y salimos a la calle, aunque hay que esperar a Quique, que ha esperado al último momento para ir al excusado.

La salida del café es dura, siempre que salimos de Humanes hay que hacerlo cuesta arriba, pero hoy, para más I.N.R.I. (muy bien traídas estas siglas para una semana como esta), cuando coronamos, el viento muestra su inclemencia con nosotros. Y mientras Raúl y Diego encabezan el grupo, Luis lucha por no quedarse, la verdad es que va muy bien para lo poco que sale, pero hoy le ha tocado sufrir de lo lindo.

Ya coronado el falso llano que hay tras pasar Yunquera, nos encontramos a Juan Luis con su inseparable bici de montaña, que se suma al grupo. Pronto llega Marchamalo y se produce la escisión, Juan, Fernando y Luis tiran derechos a Guadalajara. Y llegando a Cabanillas, justo antes de llegar a los viveros, la cosa se anima y empezamos a hacer relevos, cuando miro atrás nos hemos quedado solos Raúl, Osquillar y yo, ya no paramos, total…, ya hemos llegado y continuamos para pegarnos un buen calentón hasta Azuqueca.

Datos de la etapa: 100kms, 28,5 km/h de media y 590 m de desnivel positivo.

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